¿Cómo evitar infecciones Vaginales?. Lo que necesitas saber de ellas

Infecciones Vaginales
¿Cómo evitar infecciones Vaginales?. Lo que necesitas saber de ellas
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Durante el embarazo, el cuerpo de una mujer experimenta múltiples transformaciones. A nivel hormonal se llevan a cabo diferentes procesos muy complejos, que posibilitan las adaptaciones corporales para atender las nuevas necesidades. Lamentablemente, muchas veces estos cambios hormonales también disminuyen las defensas inmunitarias, abriendo paso libre a los microorganismos que causan las infecciones.  Las infecciones vaginales son un motivo frecuente de consulta médica durante el embarazo; pues es durante este periodo (especialmente durante el segundo trimestre) que la aparición de estas enfermedades es más común que en cualquier otra etapa de la vida de una mujer.

Además de lo fastidiosas o dolorosas que pueden resultar, las infecciones vaginales durante el embarazo pueden llegar a tener consecuencias poco agradables. Es por esto que hemos decidido traerte este artículo en el cuál te contamos todo lo que debes saber acerca de estas infecciones: la prevención de su aparición, los síntomas y sus posibles consecuencias. ¿Estás lista? ¡Empecemos!

Infecciones Vaginales

¿Cómo prevenir las infecciones vaginales?

  • Cuidado con la higiene.

Y por primera vez te diremos que este “cuidado con la higiene” no se refiere a que “tengas una buena higiene” sino a una correcta, pues el exceso de cualquier medida higiénica puede ser peor para estos casos.

¿Por qué? Fácil: una de las mayores defensas que tenemos frente a las infecciones vaginales es nuestra flora vaginal natural, si nos lavamos con demasiada frecuencia al día nuestra zona íntima, la mataremos. Y como consecuencia de este desequilibrio bacteriano, quedaremos desprotegidas ante los microorganismos dañinos, desencadenantes de las infecciones vaginales.

  • Una vez al día ¡y ya!

Así como lo lees, tanto si estás embarazada como si no, con lavar nuestra zona intima una vez al día es suficiente y si sólo lo hacemos con agua muchísimo mejor.

  • ¡Sécate bien!

Uno de los grandes errores que cometen las embarazadas y que es un imán para las infecciones vaginales es no secarse la zona íntima de forma correcta. Esto pasa comúnmente cuando estamos entre el segundo y el tercer trimestre; Cuando nuestro vientre está muy abultado y el norte de nuestro cuerpo se vuelve de difícil acceso. Pero recuerda, la humedad trae bacterias y las bacterias causan infecciones.

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  • Cuidado con el jabón que usas.

Todas las publicidades en la televisión afirman que los jabones íntimos son lo mejor para tu zona vaginal. Pero lo cierto es que, utilizarlos todos los días los vuelve totalmente agresivos con tu flora vaginal y con la piel alrededor de tus muslos.

La solución es sencilla: utiliza jabones hipo alergénicos de glicerinas suaves o algo mejor: lávate sólo con agua tibia.

  • La ropa íntima debe ser de algodón.

La mejor ropa interior para utilizar todo el día es aquella cuya composición sea de algodón u otros tejidos naturales, ya que las fibras artificiales no suelen permiten una buena transpiración y aumentan la acumulación de la humedad.

Todo esto te predispone a la vaginitis, una de las peores infecciones si estás embarazada. ¡El algodón es ideal para posibilitar la circulación del aire!

  • La ropa interior holgada ¡Ni Pensarlo!

Los pantis ajustados favorecen la producción de sudor, y por lo tanto la proliferación de bacterias inductoras de infecciones vaginales.

  • Tranquila. Las relaciones sexuales no influyen.

No dejes de tener sexo con tu pareja por miedo a contraer infecciones vaginales. Si estás segura de la salud de tu compañero, las relaciones sexuales sólo fortalecerán tu vínculo así que no debes preocuparte.

Pero si tienes alguna infección, el uso del condón es fundamental, así evitarás “re-infectarte”.

  • Cuidado con las bacterias de la materia fecal

Cuando vayas al baño, límpiate de adelante hacia atrás. Así evitarás que las bacterias de la zona anal se propaguen a tu vagina.

  • Duerme sin ropa interior

Así como lo lees, muchos expertos sugieren irse a dormir sin ropa interior puede reducir el riesgo de contraer infecciones.

  • Hidrátate bien

Bebe por lo menos ocho vasos de agua diariamente, así te mantendrás bien hidratada y orinarás regularmente, eliminando toxinas y bacterias causantes de infección por medio de la orina.

  • La alimentación también es importante

Aunque no lo creas, la alimentación también puede influir. Una Buena idea es consumir yogurt a menudo, pues este contiene pro-bióticos, es decir, microorganismos que contribuyen a mejorar la población de bacterias beneficiosas para el cuerpo, entre ellos encontramos Lactobacillus que ayuda a prevenir las infecciones vaginales.

Igualmente, consumiendo carbohidratos complejos y granos enteros, en vez de azúcar refinada, disminuirás los factores ambientales que promueven la aparición de infecciones.

  • Acerca de productos “higiénicos” femeninos

En este punto ponemos la palabra higiénicos entre comillas porque muchas veces estos artículos resultan ser todo lo contrario y pueden ser perniciosos para la sanidad de la zona genital femenina. Evita usar protectores, toallas y tampones con desodorantes que pueden atacar la flora bacteriana saludable de la vagina. Tampoco debes usar papel sanitario perfumado o de colores, pues puede tener las mismas consecuencias adversas para tu salud.

  • Descansa como es debido

Si tu cuerpo obtiene el descanso adecuado, estará mejor preparado para combatir los patógenos que lo asalten y el peligro de contraer infecciones será menor. Así que recuerda dormir bien y haz lo posible por mantenerte relajada.

Señales que indican la presencia de una infección vaginal

Si durante el Segundo trimestre, de pronto notas un incremento en la cantidad de flujo vaginal y este es blanco, ligero y además posee un olor extraño, empieza a preocuparte, pues este es un síntoma común de las infecciones vaginales.

Pero si la descarga es clara, blanca y está libre de olores raros, probablemente se trate solo de otra de las consecuencias de los cambios hormonales del embarazo y es un buen indicio: tu vagina está sana y libre de infecciones. Sin embargo, debes tener cuidado en caso de tener flujo excesivo es importante que te mantengas alerta, pues puede significar que las bacterias vaginales están desequilibradas, es decir, posiblemente hay presencia de infecciones.

¿Por qué las embarazadas son más propensas a las infecciones vaginales?

Como mencionamos en la parte introductora del artículo, debido a los cambios hormonales que se presentan durante el embarazo, las mujeres en este estado son más propensas a hospedar infecciones vaginales.

infecciones vaginales

Este cambio hormonal que sufre todo el cuerpo afecta directamente y de manera significativa al sistema inmune; las defensas de las embarazadas sufren una caída radical (son inmunodeprimidas), esto para evitar que el organismo rechace las características del feto provenientes del padre, y hasta el momento desconocidas para el cuerpo de la madre, y ataque al feto confundiéndolo con una enfermedad. Pero este debilitamiento del sistema inmune hace que las embarazas tengan una mayor tendencia a ser infectadas.

¿Qué consecuencias pueden tener las infecciones vaginales durante el embarazo?

Aunque las infecciones vaginales no tratadas durante el embarazo por lo general no tiene ningún efecto a largo plazo en el cuerpo de la mujer o del bebé, habitualmente causan gran incomodidad y pueden llegar a tener consecuencias más graves. Así que presta atención y ante cualquier señal de alerta, no dudes en acudir inmediatamente a consulta con tu médico tratante.

A continuación te enunciamos los efectos más serios de contraer infecciones vaginales durante el periodo de gestación:

  • Parto prematuro: El mecanismo presente en las infecciones vaginales que induce un alumbramiento precoz es desconocido aún, pero es un hecho que aquellas mujeres que contraen una enfermedad vaginal infecciosa y no reciben tratamiento, probablemente darán a luz antes de la fecha normal prevista. Se infiere que esto se da debido a que la acidificación, vinculada a las infecciones bacterianas, produce cambios sobre las hormonas que provocan las contracciones y el parto.
  • Contagio al bebé y aftas: Es poco probable que el bebé se contagie o se perjudique por las infecciones vaginales de la madre; pues dentro del útero el feto está protegido y alejado de las infecciones que se dan superficialmente alrededor de la zona genital. Pero si durante el alumbramiento la mujer aún padece la enfermedad, es posible que el bebé resulte contagiado al atravesar el canal del parto. Esta infección en el recién nacido se manifestará como una enfermedad que recibe el nombre de aftas, que se caracteriza por la aparición de manchas blancas en la boca, el paladar e incluso algunas veces en la lengua. El aftas puede ser tratado fácilmente pero puede volver incomoda la actividad de mamar y así el bebé perderá el deseo de alimentarse.
  • Ruptura temprana de membranas y endometritis postparto: Se sabe que la vaginosis bacteriana está estrechamente asociada con esta condición que interrumpirá el crecimiento del feto dentro del útero materno y tendrá como resultado un bajo peso corporal al nacer.
  • Endometritis postparto:  Si la vaginosis se propaga al útero, en el periodo siguiente al parto, la madre experimentará hinchazón y dolor en la región pélvica. Y posibles sangrados vaginales anormales y altas temperaturas corporales. Todos estos son síntomas típicos de una endometritis y deben ser examinados meticulosamente.Expansión de la infección al torrente sanguíneo: Esta complicación sucede rara vez, pero puede ocurrir. Si la infección llega a la sangre de la madre, pasará al bebé. Esta condición requiere tratamiento inmediato pues puede a afectar órganos como el corazón, el cerebro, los huesos y/o los ojos y en casos extremos puede llegar a ser mortal. Esta propagación de la infección se da por usar objetos infectados o por tener una higiene deficiente.

Tratamiento a las infecciones vaginales durante el embarazo.

Si presenta síntomas como ardor, enrojecimiento, flujo vaginal excesivo, picazón o alguna erupción anormal; que la hagan sospechar que contrajo una infección vaginal debe comunicarse en la brevedad del caso con su médico, quien le indicará la manera correcta de tratarte y proteger a tu bebé ya que no todos los medicamentos ideados para el tratamiento de las infecciones son seguros durante el embarazo.

Los métodos de tratamiento más oportunos durante el embarazo son los supositorios y cremas vaginales, dado que rechazarán la infección y no tendrán contacto con el bebé.

Las infecciones bacterianas más comunes y sus síntomas desaparecerán entre los días 10 y 14 de tratamiento. Después de esto, es necesario extremar las medidas de higiene y tener en cuenta todas las recomendaciones de prevención enlistadas anteriormente para prevenir la reaparición de la infección.

Ahora que ya lo sabes, ante la menor señal que indique la presencia de una infección vaginal ¡no lo dudes y acude a tu médico! Recuerda que lo más importante es el bienestar de tu bebé y la prevención de cualquier condición que pueda representar un daño para él.

 

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