Cuidados en el Embarazo: Todo lo que debes saber sobre la preclamsia

Preclamsia
Cuidados en el Embarazo: Todo lo que debes saber sobre la preclamsia
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Para muchas mujeres el embarazo es una de las etapas más bellas e interesantes durante su vida. Sin embargo, todas las mujeres han sido informadas anticipadamente a lo largo de sus vidas sobre lo que significa enfrentarse a una labor de parto y lo arduo que esto puede resultar; pero desafortunadamente, no todas las mujeres embarazadas están debidamente enteradas acerca de las posibles complicaciones como puede ser  la preclamsia que pueden desarrollarse durante los meses de gestación, lo importante es estar alerta a las  señales  y cómo hacer frente a dichos inconvenientes para preservar la salud propia y del bebé.

Preclamsia

Por lo general, las madres primerizas sueñan con un embarazo ideal: sano y libre de complicaciones. Ninguna mujer al enterarse de su estado de embarazo quiere pensar acerca de defectos genéticos, nacimientos prematuros, abortos espontáneos, enfermedades gestacionales, desprendimientos de placenta o cualquier otra condición que pueda poner en riesgo la vida del bebé por nacer.

Lamentablemente, todas estas situaciones son una realidad y todas las mujeres deberían estar al tanto para evitar complicaciones. Es por eso, que por medio de este artículo queremos brindarte acerca de una condición propia del embarazo que, al no tener una causa definida podría afectar a cualquier mujer embarazada, y que requiere especial atención y tratamiento inmediato pues de no ser así podría ser fatal tanto para el bebé como para la madre.

Claro está que nuestro objetivo de ninguna manera es sobre alarmarte y que esperamos que no tengas que padecer esta enfermedad pero teniendo en cuenta la necesidad de estar al tanto de todos aquellos factores que pueden hacer de un embarazo una experiencia no tan agradable, decidimos traerte asesoría completa acerca de lo que es la , sus síntomas, las señales de alerta que advierten que puedes estar padeciéndola y más importante que todo: las medidas que debes adoptar en caso de ser diagnosticada con esta enfermedad. Porque como dicen las abuelas: “es mejor prevenir que lamentar”.

¿Qué es la preclamsia?

Clínicamente, la preclamsia ha sido definida como un desorden hipertensivo que puede presentarse durante la segunda mitad del embarazo, más específicamente a partir de la semana 20 y que es potencialmente peligroso, tanto para el bebé como para la madre, ya que trae consigo el riesgo de desarrollar otros problemas relacionados, como desprendimiento de la placenta o nacimientos prematuros y todas las posibles complicaciones a las que estos conllevan.

Preclamsia

En la preclamsia, muchos vasos sanguíneos pequeños se comprimen en el hígado, los riñones, el cerebro y otros órganos, entonces, los síntomas se harán notables en aquellas áreas donde los vasos sanguíneos se están comprimiendo. La preclamsia también puede causar la constricción de algunos vasos sanguíneos más grandes y es aquí donde se produce hipertensión.

Por lo tanto, se sabe que estamos hablando una condición seria y que de ser detectada debe ser tratada en la brevedad del caso; Sin embargo, Preeclampsia Foundation da expectativas esperanzadoras al afirmar que “la mayoría de las mujeres que desarrollan preclamsia tendrán un bebé saludable y se recuperarán completamente si reciben el tratamiento adecuado”. Además, la fundación presenta estadísticas que concluyen que a nivel mundial esta enfermedad se presenta solamente entre el 5 y el 8% de los embarazos.

¿Porqué se presenta la Preclamsia?

Aunque la preclamsia es una enfermedad pobremente estudiada, y las causas de la enfermedad permanecen desconocidas, algunos investigadores adjudican responsabilidades a: una nutrición pobre (o desbalanceada), niveles altos de grasa corporal, flujo sanguíneo insuficiente hacia el útero y hasta a razones genéticas.

Otros especialistas hablan de “anormalidades en la placenta” como causa de la afección. Estas anormalidades producirían inflamación, la cual desencadenaría en daños a las arterias y posteriormente a órganos importantes como los riñones.

Lo cierto es que hacen falta estudios más profundas en esta materia para poder decir a ciencia cierta cuáles son los factores desencadenantes de la preclamsia y por supuesto, a partir de esta información, saber cómo puede prevenirse.

Sin embargo, es cierto también que, como para otras enfermedades, existen factores potenciales de riesgo que predisponen a la preclamsia y que debes conocer y prestar especial atención, a continuación te los presentamos:

Factores de riesgo para desarrollar preclamsia:

  • Contar con antecedentes familiares de preclamsia
  • Si es tu primer embarazo
  • Ser adolescente o sobrepasar los 40 años
  • Tener un embarazo múltiple
  • Existencia de un historial de presión arterial alta previa al embarazo
  • Ser diabética
  • Padecer trastornos renales
  • Haber tenido preclamsia anteriormente

Pero lamentablemente, puede que no tengas ninguna de estas características y aun así desarrolles preclamsia, pues como mencionamos anteriormente, la preclamsia también puede ocurrir aleatoriamente por causas aún no conocidas. Así que ante cualquier anormalidad en tu embarazo es indispensable que consultes con tu médico lo antes posible.

Síntomas característicos de la preclamsia

Algunas veces la preclamsia no desarrolla síntomas perceptibles fácilmente. De ahí la importancia de asistir cumplidamente a las consultas de control con tu médico, en cada uno de estos chequeos, el especialista se encargará de medir tu presión arterial y si nota alguna anormalidad es posible que solicite una prueba de orina con el fin de detectar presencia de proteínas en una cantidad mayor a la normal (proteinuira)

En casos más severos, los síntomas son:

  • Sensibilidad a la luz
  • Visión borrosa, distorsionada o de luces intermitentes
  • Náuseas, mareos y vómitos
  • Cambios en los reflejos
  • Disminución en la cantidad de orina o ausencia de ésta
  • Dolores en el lado superior derechode tu abdomen y/o en tu hombro
  • Dificultad para respirar
  • Hinchazón severade la cara o de las extremidades
  • Aumento repentino de tu peso corporal
  • Dolores de cabeza severos
  • Presencia de dolor en el pecho, específicamente, detrás del esternón
  • Confusión y/o ansiedad
  • Historial de enfermedad renal, lupus obesidad o artritis reumatoide

Nuevamente te enfatizamos en la necesidad de avisar a tu médico si llegas a experimentar alguno de estos síntomas, ya que una preclamsia no tratada puede resultar en consecuencias letales no sólo para el bebé sino para ti.

¿Cómo nos afecta la preclamsia?

La contracción de los vasos sanguíneos, además de provocar los peligrosos aumentos en la presión sanguínea, la preclamsia puede también ocasionar una reducción de la cantidad y la calidad de nutrientes y oxigeno que recibe tu bebé, lo que conlleva a un retraso en el crecimiento y desarrollo del feto.

Complicaciones de la preclamsia para el bebé

Bajo peso (menor a 5.5 libras), epilepsia, parálisis cerebral, ceguera y/o sordera transitorias, Muerte fetal debido al desprendimiento de la placenta de la pared uterina. Y como muchas veces la única opción de tratamiento es adelantar el parto, estos bebés prematuros pueden sufrir de insuficiencia renal, pulmonar y hepática debido a la maduración incompleta de los órganos.

Complicaciones de la preclamsia para la madre gestante

Preclamsia

En cuanto a las posibles complicaciones para la madre, se tienen: fluido en los pulmones, ceguera temporal, insuficiencia cardíaca y ataques fulminantes, sangrado o daño hepático, parto prematuro, sangrado después de dar a luz, enfermedad renal y demás afecciones asociadas a niveles altos de presión arterial.

Tratamientos para la preclamsia

La única cura definitiva para la preclamsia es el alumbramiento. Sin embargo esto no quiere decir que sea la única opción o que inmediatamente des a luz vas a estar curada. Los síntomas asociados a la preclamsia generalmente desaparecen por completo 6 semanas después del parto. Y en algunas ocasiones, la presión arterial, en vez de disminuir, tiende a seguir aumentando en los primeros días posteriores al parto.

Si al bebé le faltan pocas semanas para completar el tiempo de gestación y el médico determina que está preparado para nacer, es decir, lo suficientemente desarrollado para que su vida no corra peligro al nacer, entonces se inducirá el parto. Esta opción es altamente empleada usualmente a partir de las 37 semanas de gestación.

Sin embargo, si el bebé aún no está preparado para venir a este mundo, tu médico deberá ejecutar otro plan de acción que permita mantenerlos seguros. Entre las alternativas utilizadas se encuentran: cambios en la dieta a una dieta rigurosa baja en sal y grasas, reposo absoluto acompañado de monitoreo permanente, por medio de exámenes de orina y sangre, medición del ritmo cardíaco del feto y ultrasonidos.

También te darán medicamentos antihipertensivos para tratar de estabilizarte y en caso de ser necesario, se aplicaran tratamientos esteroideos pera ayudar al desarrollo más rápido de los riñones del bebé por si es necesario adelantar el parto.

Conclusion

¡Y hemos llegado al final! ¿Qué te ha parecido? Ahora que sabes por qué es importante no faltar a ninguna consulta prenatal. Y no lo olvides: si presentas dos o más de estos síntomas ¡Consulta inmediatamente con tu médico! Recuerda que: ¡la salud y el bienestar tuyos y de tu bebé son lo más importante!

 

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